
Bitcoin (BTC) registró una de sus mejores jornadas de las últimas semanas este martes, alcanzando un máximo intradía de 65,086.59 dólares tras avanzar más de un 4%. El principal catalizador del movimiento fue la publicación de un informe de inflación en Estados Unidos que resultó mejor de lo esperado, reforzando el optimismo de los inversionistas sobre el futuro de la política monetaria de la Reserva Federal.
El Departamento de Trabajo de Estados Unidos informó que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) cayó un 0.4% en junio, el mayor descenso mensual desde abril de 2020. En términos anuales, la inflación se desaceleró hasta el 3.5%, por debajo del 3.8% que esperaban los analistas.
La inflación subyacente, que excluye los precios de los alimentos y la energía por su alta volatilidad, también sorprendió positivamente al mantenerse estable durante el mes y ubicarse en un 2.6% anual, frente al 2.9% previsto por el mercado.
¿Por qué estos datos impulsan a Bitcoin?
Una inflación más baja reduce la presión sobre la Reserva Federal para seguir endureciendo su política monetaria mediante tasas de interés más altas. Cuando disminuyen las expectativas de nuevas subidas de tasas, los inversionistas suelen aumentar su exposición a activos de mayor riesgo, como las acciones tecnológicas y las criptomonedas.
Tras conocerse el informe, el dólar estadounidense perdió fuerza y los rendimientos de los bonos del Tesoro retrocedieron, dos factores que históricamente han favorecido el desempeño de Bitcoin. El cambio en las expectativas económicas provocó una rápida entrada de capital al mercado de criptomonedas.
Las liquidaciones aceleraron la subida
El fuerte avance del precio también obligó a numerosos operadores que mantenían posiciones en corto a cerrar sus operaciones. Al verse forzados a recomprar Bitcoin para limitar sus pérdidas, se produjo un fenómeno conocido como short squeeze, que impulsó aún más el movimiento alcista y permitió que el BTC superara momentáneamente los 65,000 dólares.
La caída de los precios de la energía ayudó a moderar la inflación
El informe también mostró que la desaceleración de la inflación estuvo impulsada principalmente por una fuerte caída en los precios de la energía. Durante junio, el índice energético registró su mayor descenso mensual desde 2020, gracias a la reducción en los precios de la gasolina, lo que contribuyó a aliviar las presiones inflacionarias.
Este dato fue bien recibido por los mercados financieros, ya que una inflación más controlada aumenta las probabilidades de que las condiciones monetarias sean más favorables para el crecimiento económico y los activos de riesgo.
¿Qué sigue para Bitcoin?
Aunque el repunte fue impulsado principalmente por el informe de inflación, los analistas consideran que los próximos datos económicos de Estados Unidos y las futuras decisiones de la Reserva Federal seguirán siendo determinantes para el rumbo del mercado.
Si el optimismo sobre la inflación continúa y las expectativas de tasas de interés se mantienen estables, Bitcoin podría conservar su impulso alcista. Sin embargo, los inversionistas también permanecerán atentos a la evolución del panorama geopolítico y a cualquier cambio en la política monetaria que pueda afectar el apetito por el riesgo.
