
Los mercados bursátiles asiáticos iniciaron la semana con fuertes caídas debido al aumento de las tensiones en Oriente Medio y al repunte de los precios del petróleo, lo que redujo el apetito por el riesgo entre los inversionistas y afectó especialmente a las acciones tecnológicas.
El índice KOSPI de Corea del Sur cayó más de un 5%, liderando las pérdidas en la región. Las grandes compañías de semiconductores fueron de las más afectadas, con Samsung Electronics retrocediendo cerca de un 7% y SK Hynix cayendo alrededor de un 11%.
En Japón, el Nikkei 225 bajó un 1,3%, mientras que otros mercados como China, Hong Kong y Australia también registraron descensos moderados ante la incertidumbre global.
El deterioro del sentimiento inversor ocurrió después de que Irán ampliara sus ataques con misiles y drones hacia países del Golfo y anunciara restricciones sobre el Estrecho de Ormuz. Estados Unidos rechazó esa afirmación y aseguró que la navegación comercial continúa protegida.
La preocupación por una posible interrupción energética impulsó al petróleo Brent, que subió más de un 3% durante la jornada, aumentando los temores de mayores presiones inflacionarias y complicando las expectativas sobre futuras decisiones de los bancos centrales.
Las acciones tecnológicas fueron las principales afectadas debido a que los inversionistas redujeron exposición a sectores con valoraciones elevadas después del fuerte crecimiento registrado este año gracias al auge de la inteligencia artificial.
Los mercados ahora estarán atentos a nuevos datos económicos de Estados Unidos, especialmente la inflación al consumidor, además de los próximos resultados empresariales de grandes compañías financieras y tecnológicas, que podrían definir si el interés vuelve a centrarse en los fundamentos corporativos y el crecimiento impulsado por la inteligencia artificial.
Fuente: Información basada en reportes internacionales, adaptada y desarrollada por NTMundo.
